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5 Ideas para diseñar una sala de juegos que crece con tu hijo

5 Ideas para diseñar una sala de juegos que crece con tu hijo

5 Ideas para diseñar una sala de juegos que crece con tu hijo. Dale a tu peque un lugar donde desarrollar su creatividad e imaginación. La creación de una sala de juegos es el espacio ideal para que los niños puedan jugar con sus juguetes favoritos, sin artículos diversos que le acorralen alrededor de la habitación infantil o por toda la casa en general.

1- Piensa en cómo tu hijo va a usar la habitación.

Seguro que sería divertido crear un espacio lleno donde disponer de todos los juguetes y actividades inimaginables. Pero eso, es totalmente innecesario.
Trabaja conjuntamente con tu hijo en el diseño de la sala de juegos para averiguar que es lo que quiere. Sentirá una conexión mucho mayor con ese espacio, si ha tenido algo que ver en la toma de decisiones de ese espacio.
Centrarse en un elemento, como las artes y manualidades, le permite añadir diversión y elementos específicos de una habitación como:  una pared o panel de pizarra o construir estantes para almacenar.

Diseñando un sala de juegos que crece con tu hijo
Diseñar una sala de juegos que crece con su hijo

Elige una mezcla ecléctrica de muebles

Después de todo, algunas de las piezas que escojas durarán hasta que los más pequeños vayan a la universidad (posiblemente). No es que seamos de los que sugieren mantener una cuna u otro tipo muebles infantiles para un adolescente.
Una mesa de juegos o una mesa para pintar ajustable es perfecta cuando los niños son pequeños. No tengas miedo de invertir en un escritorio o mesa de tamaño standard también. Tus hijos crecerán con ella y más adelante van a utilizarla con una silla de escritorio ajustable.
Dejar los asientos casuales y optar por darle una vuelta con sillones tipo puff. Son perfectos si tu hijo quiere acurrucarse y leer un libro o para estirarse mientras ven una película. Si tienen fundas protectoras desenfundables y lavables aún mejor!
Elige más ligero, muebles fáciles de mover; que hagan sencillo la opción de transformar la habitación cuando sientas la necesidad de un cambio o actualización.

3- Tener una buena combinación de opciones de almacenamiento

Nunca está de más tener una gran cantidad de espacios para el almacenamiento. El verdadero reto es conseguir que se vea todo bien organizado casi sin esfuerzo. Una mezcla de almacenamiento abierto y cerrado es perfecto para lograrlo. El espacio cerrado te permite guardar los juguetes con una gran cantidad de pequeñas piezas (que crean desorden visual) y los artículos más sucios como el pegamento o el brillo (brillo cae por todos lados). El almacenamiento abierto te permite visualizar esos bonitos juguetes de colores vivos, que añadirán un poco de personalidad a la habitación. Y además mantiene los juguetes a su alcance.
Invertir en baúles, cajas o cestos de almacenamiento que no tengan un aspecto específico para niños para poderles dar otros usos más adelante. Elige elementos un poco más sofisticados con una gama de colores neutros o acabados sobrios. De esta manera durarán más años.

Diseñar una sala de juegos que crece con tu hijo
Diseñar una sala de juegos que crece con tu hijo

4- No caigas en la tentación de colores o un tema muy específico

Sabemos que en ocasiones los hijos están locos por esos dibujos animados o ese color específico, pero sus gustos pueden cambiar rápidamente, y ello terminar en tu sala de juegos.
En lugar de colocar letreros con un diseño en la pared, quizás sea más fácil para ti comprar vinilos de pared que sean fáciles de despegar.
Si realmente quieres añadir un toque de color a la sala de juegos con pintura, trata de hacerlo solo en una de las paredes. Si lo haces solo en una zona cuando tu hijo cambie de opinión acerca de su amor por el amarillo, o por Mickey Mouse sólo habrá una única pared que pintar.

5- Piensa en donar los elementos antiguos para dar rotación

Este es el secreto mejor guardado a la hora de diseñar una sala de juegos. Con el fin de evitar el caos. Para asegurarte de ello dona los juguetes o muebles cuando tus hijos crecen (o se aburren con).
Piensa en cómo decides donar la ropa. Si tu hijo no ha utilizado o ha jugado con algo durante seis meses, dónalo.
O si te pone nervioso pensar que tu hijo vaya a venir en busca de ese juguete específico, simplemente déjalo a un lado. Si no pregunta por él, lo donas!
Y no te detengas justo en la sala de juegos. Cualquier cosa en la habitación de tu hijo, puede donarse, seguro que lo agradecerás.

Diseñar una sala de juegos que crece con tu hijo

Una sala de juegos debe ser un lugar divertido. Tener estas ideas de diseño de habitación en cuenta te permitirá mantener la transición de este espacio así como los gustos y necesidades de tu hijo vayan cambiando sin tener que gastar una pequeña fortuna. Ah, y tendrá la sala de juegos más cool del barrio. ¿El único problema? Todo el mundo va a querer jugar en tu casa.

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